La otra tierra

En una publicación anterior, Un poema desde ‘la otra orilla’, hablé de un viejo libro de poemas escritos por diversos autores de la colectividad alemana en la Argentina. De ese libro, escrito en alemán, había seleccionado dos, uno de los cuales compartí en aquella ocasión. Ahora le toca el turno al segundo.

Mientras del primer poema podemos decir que expresa el dolor del desarraigo, en éste se plasma la impresión que produce la nueva tierra con su paisaje más característico: la llanura pampeana. Aquí, la imagen de una pampa con un cielo y una tierra vacías es ante todo una imagen interior, de enorme melancolía. La llanura subyuga, y en su inmensidad se pierden y desaparecen los seres como siguiendo un inevitable y fatal destino.

Quizá no sea desacertado pensar que Alemania está presente en este poema aunque no la mencione ni siquiera tácitamente, pues podemos adivinar en sus líneas el reflejo de la incertidumbre y desazón de quien ha debido partir y descubre la nueva tierra. Ciertamente, para el inmigrante alemán la pampa no es ni se parece a su Heimat, pero con el tiempo hará de ese espacio su nuevo hogar, o quizá no lo consiga. Acaso la poesía le pueda servir para llenar de sentido esa llanura tan vacía con bellas palabras en alemán. De ese modo podrá estar seguro de no perderse en ella como una hoja errante y solitaria.

 

Pampa

Du grenzenloses Land, in dir versinken
Die Bäume, Hütten und die ferne Herde.
Die grauen Lüfte alle Formen trinken;
So leer der Himmel und so leer die Erde.

Erstorbenes Licht, von Dämmerung überwunden,
Und Töne, die im weiten All verklingen.
Ihr totentrüben, fahlen Abendstunden
Wie eines Vogels schweres, müdes Schwingen.

Und einer Seele Trauern, Suchen, Zagen:
Hilfloses Sein zum frühen Tod geboren,
Verwehtes Blatt, vom Wind emporgetragen,
Ureinsam im weiten Raum verloren.

Karl Witthaus

Pampa

Tierra sin confines, en ti se sumergen los
árboles, los ranchos y una manada lejana.
Bebe el firmamento gris todas las formas;
Tan vacío ese cielo, y tan vacía la tierra.

Luz mortecina, que el crepúsculo subyuga,
y rumores que la inmensidad apaga.
Oh noches pálidas y desfallecientes,
como el vuelo pesado y fatigado de un ave.

Y un alma afligida, que algo busca vacilante,
desvalido ser que nace y muere pronto,
hoja errante que el viento lleva lejos,
para perderse, solitaria, en la inmensa llanura.

Karl Witthaus
(traducción: Der Weltenbummler)

Pampa Grande-Florencio Molina Campos
Pampa Grande, de Florencio Molina Campos.

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